María del Carmen Francisco: “Hay que tener consciencia de la importancia de la sanidad pública”

Carmen Francisco · Autor: E. Corrales
Por Alejandra Gil Navarro /Diario Andalucía Información/
La doctora Carmen Francisco es médico de SAS especializada en cuidados paliativos. Entregada completamente a su trabajo, no descuida a su familia ni a sus seres queridos, diciendo que, una de las cosas que más le ha enseñado este trabajo, es a valorar las cosas en su justa medida. “Lo que importa no es la cantidad de tiempo, sino la calidad”, afirma.
—¿Por qué decidió ser médico?
—Yo siempre quise ser maestra, pero por circunstancias de la vida, mi madre murió de cáncer padeciendo mucho dolor, decidí que lo que yo quería hacer a partir de ese momento era paliar el dolor de las personas. Hay personas que tienen muy claro que quieren estudiar medicina para curar a las personas, porque se sienten importantes curando. Pero en ocasiones, no se consigue esa cura, pero sí se puede cuidar. Y esa vocación de cuidado la he tenido siempre.

—¿Qué enseñanza remarcable ha tenido a lo largo de su trayectoria profesional?
—Esto es una escuela diaria. Se ven cosas muy gordas que no siempre aceptas de la misma manera: no es lo mismo ver morir a una persona joven a que se muera una persona mayor. Esas cosas nos afectan, pero nos enseñan mucho. A mí, mis pacientes me han enseñado a vivir. Es una escuela impresionante, porque te hace cambiar tu escala de valores. Por ejemplo, aunque yo me enfado a veces y me duelen las cosas que me hacen algunos compañeros, el enfado me dura cada vez menos. Yo no pierdo el tiempo con gente que no es nada para mí. Me hace ver que no merece la pena estar enfadada y procuro pasar todo el tiempo posible con mis seres queridos y con mi familia. Yo disfruto cada momento y siento que estoy haciendo lo que me gusta hacer, y que estoy en el sitio en el que quiero estar.
—Trabaja con cuidados paliativos. ¿No es duro?
—Es muy duro, pero hay que estar ahí y hay que dar la cara. Desde luego que afecta, porque somos personas. Pero precisamente esos pacientes, son personas que necesitan de mucho cariño y de mucho apoyo. Yo siempre quise cuidar a las personas, y siento que con esto estoy haciendo lo que siempre quise hacer. Yo lo que intento es no llevarme el trabajo a casa. Es cierto que no siempre se consigue así que, si por cualquier motivo estoy preocupada por un paciente, lo que hago es llamarle y preguntarle cómo está, y así quedarme más tranquila.
—¿Cómo está ahora la situación de los cuidados paliativos?
—Ahora es un momento importante para los paliativos porque hemos luchado muchísimo para que todo el mundo tuviera asistencia de este tipo. Que todas las personas pudiera recibir una asistencia a domicilio y no fuera privilegio de unos pocos que, por cuestión de suerte, hubieran nacido en un ambiente que pudiera costearse este tipo de tratamiento. Ahora se está apostando fuertemente por los paliativos desde la Consejería de Salud y, a pesar de la crisis que estamos viviendo, se está haciendo un esfuerzo importante para que los pacientes oncológicos reciban una asistencia a domicilio.
—¿Cree que debe fomentarse la atención a domicilio?
—Por supuesto. Cuando una persona llega a urgencias, y allí le dicen que está mejor en casa, eso es cierto siempre y cuando esa persona esté bien atendida. Una persona no acude al hospital por gusto, acude buscando ayuda y una solución a su problema. Además, una persona que esté bien atendida en casa supone un ahorro, porque una cama en el hospital cuesta mucho dinero, tiene que estar prescrito, como un medicamento, para situaciones en las que se tengan que hacer pruebas o se necesite un material que no se tenga en un domicilio. Pero cuando un paciente está en casa, rodeado de su familia, de sus libros, de sus recuerdos, eso le da una calidad que no se la podemos dar en el hospital. Aunque también es cierto que eso no siempre es posible porque o bien los hijos están trabajando y no pueden cuidar de sus padres, o bien esa persona vive sola… en fin, diversos motivos que hacen que esas personas necesiten cuidadores, y no hay suficientes cuidadores.
—¿Cómo ve el Sistema de Sanidad Público?
—El Sistema de Sanidad Público es la joya de la corona y tendríamos que mimarlo y cuidarlo. Yo soy una defensora de la Sanidad Pública porque es donde tenemos a los mejores profesionales y donde tenemos más medios y tenemos que cuidarlo y utilizar bien los recursos, porque no somos conscientes de lo que tenemos. Estados Unidos, por ejemplo, está ahora intentando poner en marcha la sanidad pública y es curioso, cómo las cosas que nos pasan en nuestra vida, afecta tanto a las decisiones que tomamos en un futuro. La madre de Obama murió de cáncer y, por no tener seguro social, murió muy mal. Aquello le marcó y ahora está luchando porque a nadie más le pase eso. Por eso remarco la importancia de la sanidad pública y hay que concienciar a la gente de eso. El hecho de que te den una factura, aunque no tengas que abonarla, pero que sepas cuánto ha costado el tratamiento, hace que las personas se den cuenta de lo importante que es.
—Pero la gente ¿realmente es consciente de su importancia?
—Nadie quiere hacer las cosas mal, ni los pacientes ni los profesionales. Los profesionales de la sanidad necesitan también sentirse valorados y premiar a aquellos que estén haciendo las cosas bien. Y a los que no, pues habría que ver dónde está el problema y qué se puede hacer por ellos, porque a veces, por sus situaciones personales, no tratan bien al usuario, y ellos no tienen la culpa, han venido a buscar una solución a un problema y se les tiene que tratar de la mejor manera posible. El mundo de la sanidad es muy complicado porque es un mundo donde se interrelacionan personas: usuarios y profesionales. Y está claro que si la joya de la corona es el sistema sanitario, la joya del sistema sanitario son las personas: los profesionales y los sanitarios. Estamos tratando con personas y eso es lo más valioso del mundo.
—¿Qué puede decir ante la noticia de que Pilar Sánchez va a contar con usted para la nueva candidatura?
—Eso es algo que tiene que decidir Pilar, es una noticia oficiosa y que no tengo que decirlo yo. Si a mí me piden ayuda, y me dicen que quieren contar conmigo para ayudar a Jerez y a las personas, pueden contar conmigo siempre. Yo nunca daría un paso atrás. Mi trabajo, mi día a día, se ocupa de personas que están pasando situaciones muy complicadas, y siempre hay algo que hacer, y yo, lo mismo que hago con mi trabajo todos los días, pienso que la situación que estamos viviendo es una situación complicada, pero hay que estar, hay que dar la cara y hay que ayudar a las personas. Entonces yo creo que si podemos hacer algo lo podemos hacer entre todos. Criticar es muy fácil, destruir es muy fácil; construir, muy difícil. Yo creo que todos estamos pasando lo suficientemente mal como para decirle que no a alguien que te está pidiendo ayuda. Yo nunca he dicho que no a alguien que me ha pedido ayuda. Y yo me sentiría muy orgullosa si Pilar Sánchez contara conmigo. Sí que habló conmigo y me dijo que le gustaría contar conmigo, pero no es algo que sea oficial todavía.
—¿Se iría con Pilar Sánchez si se lo pidiera de manera oficial?
—A raíz de esta noticia mucha gente me ha preguntado si dejaría mi trabajo y me iría con Pilar. Para mí, mi trabajo es muy importante, pero veo cosas que podría cambiar si estuviera en otra situación, podría ayudar a más gente. Eso me ha hecho recapacitar sobe qué haría si me lo pidiera. Y sí, me iría e intentaría ayudar a Jerez en todo lo que pudiera. Yo creo que todos deberíamos intentar poner un poco de energía para que toda la vida de los jerezanos fuera mejor. Como en el caso de Obama. Que a una persona se le muera su madre y eso le de fuerzas para intentar ayudar a los demás. Puede salirle bien o mal, pero lo está intentando. El que un afroamericano se convierta en presidente de los Estados Unidos era algo impensable, es un sueño. Y los sueños se consiguen luchando e intentando mejorar la calidad de vida de las personas. A mí lo que me importan son las personas, yo no sé nada de política, pero si la política me da una oportunidad para mejorar la calidad de vida de la gente, ahí estoy yo.
—¿Qué cambios cree que haría si tuviera la oportunidad?
—Creo que lo más importante que habría que cambiar sería la educación y la formación. Lo más importante es dar una formación y una información adecuada en el tema de la sanidad. Hay que informar a la gente desde la educación sanitaria: desde la higiene, hasta prevenir infecciones de transmisión sexual, o simplemente lavándose las manos. La salud en las escuelas es fundamental. Hay que potenciar la salud. Podríamos hacer muchas cosas potenciando la atención primaria y previniendo enfermedades. En el tema de la ley antitabaco, por ejemplo, es cierto que la gente tiene que tener libertad y es lo suficientemente madura como para saber qué cosas le hacen daño y cuáles no, pero yo creo que el tabaco pasa una factura demasiado grande y que hay muchas personas muriendo de cáncer de pulmón.