Distrito Málaga-Guadalhorce y Cudeca colaboran en la atención integral a pacientes con enfermedad avanzada

La apuesta institucional andaluza por el desarrollo de la asistencia integral y el cuidado a pacientes con enfermedad avanzada se hace notar cada vez más. Este es un modelo que profesionales sanitarios, asociaciones y múltiples colectivos del tejido social demandan desde hace tiempo, conscientes del valor que aporta concebir los cuidados paliativos desde una perspectiva multidisciplinar, que preste una adecuada atención a los familiares y tenga en cuenta el entorno.
En Málaga, se ha anunciado que un equipo de la Fundación Cuidados del Cáncer (Cudeca), formado por médicos, enfermeros, psicólogos y una trabajadora social pasará consulta en el centro de salud Cártama-Estación, en el Distrito Málaga-Guadalhorce. Este nuevo servicio es el resultado del compromiso para la puesta en marcha de un programa de atención que beneficiará a unas 200 personas en la comarca malagueña del Guadalhorce, a petición previa del paciente o familiar y/o representante en su caso.
El equipo de atención psicosocial complementará la actividad sanitaria y no sanitaria de los equipos de paliativos en pacientes al final de su vida. Entre, sus funciones, estarán la asistencia psicológica y social a enfermos y familias, apoyo en el duelo o la colaboración en el fomento activo del voluntariado.
Han presentado el convenio la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Ana Isabel González, la gerente y directora médica de Cudeca, Marisa Martín ,y el director del distrito sanitario, Maximiliano Vilaseca.
La delegada ha destacado que este acuerdo ha sido “fruto del trabajo que se venía realizando en Andalucía, donde se ha hecho una apuesta estratégica por el alivio del sufrimiento y el respeto a la voluntad vital anticipada, que son valores éticos fundamentales de nuestro sistema sanitario”.
Fundación Cuidados del Cáncer
Cudeca es una organización con sede en Arroyo de la Miel (Málaga, Costa del Sol). Sus programas son gratuitos para pacientes y familiares, con asesoramiento médico y cuidados paliativos a domicilio, en las consultas externas, asistiendo a rehabilitación en la Unidad de Día o ingresados en la Fundación.
 
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Foto: Europa Press. Junta de Andalucía.

La acción voluntaria en cuidados paliativos, una lucha que reconforta a cuidadores y pacientes al final de la vida

Entre las actitudes humanas imprescindibles para que la sociedad avance, se creen lazos de colaboración y se fomente la cohesión social están el altruismo, la solidaridad, el compromiso y la humildadLa acción voluntaria es para muchas personas algo que fortalece la personalidad, la capacidad de ayuda y nos prepara para valorar las cosas que realmente importan.
En cuidados paliativos, el motor de estas iniciativas es acompañar y reconfortar al paciente al final de su vida. Los que han tomado este camino, son sensibles a la visión de esta labor no sólo como fuente de satisfacción del propio voluntario, sino también como una lucha constante, en la que el paciente se siente acompañado y aliviado en gran parte por la esencia misma de nuestro objetivo.
De hecho, de ahí nace el sentido y el éxito final del cuidado como una decisión consciente. Muchos se muestran convencidos, además, de que cuando parece que todo está perdido, todavía hay mucho que esperar.
Existe toda una red de voluntarios que cuida y acompaña a personas que afrontan el final de sus vidas. Realizan una labor inmensa y llena de amor y ganas de aportar. Y lo hacen en un contexto en el que han quedado patentes la escasa cobertura asistencial, la falta de recursos humanos y la necesidad de mejorar la acreditación profesional.
El XI Congreso Internacional de Cuidados Paliativos de la SECPAL en Sevilla, donde muchos voluntarios compartieron sus experiencias, nos ha dejado el testimonio de una mujer inmersa en el movimiento de voluntarios de cuidados paliativos, Amparo Carmona Casado.
Sevillana de 58 años, perdió a su hijo cuando tenía 18 años, víctima de un sarcoma de Ewing. Al morir su hijo Jesús, se hizo voluntaria. Hoy día, está segura de que “no es verdad que no se pueda hacer nada cuando alguien va a morir”.
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