SATSE denuncia que no hay cuidados paliativos en el sur de la provincia de Córdoba

Redacción
CABRA. El Sindicato Profesional de Enfermería SATSE denuncia que desde el pasado 24 de abril no existen Cuidados Paliativos en el Sur de la Provincia de Córdoba, por lo que la Administración sanitaria incumple el Plan Andaluz de Cuidados Paliativos, concretamente el articulo 20 del Estatuto de Autonomía de Andalucía que dice “todas las personas tienen derecho a recibir un adecuado tratamiento del dolor y tratamientos paliativos integrales y a la plena dignidad en el proceso de la muerte”; Incumple el articulo 22 del estatuto de autonomía que dice “Los pacientes y usuarios del sistema andaluz de salud tendrán derecho a los cuidados paliativos”.
Indicando SATSE que los recortes ya no respetan “ni los derechos en el último tramo de la vida de las personas, siendo esta una etapa especial y cargada de significado, como indica la propia Consejera de Salud en la portada del plan andaluz de cuidados paliativos que hoy se incumple”. La atención sanitaria a los pacientes en situación terminal y a sus familiares, que es una prioridad social, no tiene la misma escala de valoración en el Servicio Andaluz de salud, expone SATSE, ya que mientras la ratio a seguir nos indica la necesidad de dotar un equipo de cuidados paliativos por coda 100.000 habitantes, el área sanitaria sur de Córdoba que atiende a 270.000 habitantes y debiera de disponer de tres equipos, solo dispone hoy de medio equipo desestructurado.
Cada equipo de Cuidados Paliativos, suelen estar dotados de una Enfermera, un Médico y un Psicólogo. Pero el del Infanta Margarita no cuenta con Enfermera, pese a que los cuidados paliativos los realiza este profesional, recordando SATSE que “cuidar” es función exclusiva de los profesionales de Enfermería según establece la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, que en su Articulo 7.2.a, dice “Corresponde a los profesionales de Enfermería la dirección, evaluación y prestación de los cuidados” ; por lo que con todo el respeto a la atención integral y multidisciplinar prestada por el equipo que formamos con nuestros compañeros Facultativos y Psicólogos en este campo profesional y que son necesarios para una actuación global en la difícil situación del paciente terminal y su familia, Una unidad de cuidados paliativos sin Enfermera no solo pierde una de sus tres columnas, sino la del profesional que le da el nombre de “cuidados” y quién más cerca está del paciente.

Fue la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1990, quién dictó que para el alivio del sufrimiento son esenciales establecer pilares fundamentales para el desarrollo de programas de cuidados paliativos. Posteriormente la recomendación 1418(1999) del Comité de Ministros del Consejo de Europa hacía énfasis en la necesidad de reconocer y proteger el derecho a los cuidados paliativos. La recomendación Europea , 24 (2003),. Destaca la responsabilidad de los Gobiernos y Administraciones Públicas de unos cuidados paliativos accesibles. Y el actual plan andaluz de cuidados paliativos data de 2008. Denunciando SATSE que pese a semejante marco de derechos del paciente estamos como estamos.

El perfil del paciente con necesidades de cuidados paliativos, informa el Sindicato de Enfermería, o la población diana de este servicio asistencial, son pacientes con cáncer, insuficiencia cardiaca, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, EPOC, Parkinson, Alzheimer, SIDA, y otros procesos en estado terminal que requieran dignificar fases agudas de cualquier proceso patológico.
Finaliza SATSE exigiendo no solo la contratación de una Enfermera, sino la creación de tres equipos, como ya denunció hace dos años, apuntando directamente a la creación del Área Sanitaria Sur de Córdoba como causa responsable de la situación actual, embarcada la Dirección en una obsesiva y permanente situación de recortes a costa del paciente y de los profesionales.

Fuente: elcorreodecabra.com

Un 20% de los pacientes ingresados en grandes hospitales precisan cuidados paliativos

Un 20 por ciento de los pacientes ingresados en grandes hospitales precisan cuidados paliativos, según ha asegurado el director de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Sant Pau de Barcelona, Antonio Pascual, durante su participación en un curso organizado por la Universidad de La Coruña y promovido por la Dirección de Asistencia Santaria del Sergas.

Allí, el experto ha recordado que este tipo de asistencia integral al final de la vida habitualmente se ha centrado en hospitales socio-sanitarios o de media-larga estancia. “Existen numerosas evidencias científicas del importante alivio ofrecido por los equipos de cuidados paliativos tanto en el domicilio como en el hospital”, ha señalado para recordar que la Sociedad Europea de Cuidados Paliativos “recomienda que existan entre 80-100 camas de cuidados paliativos por cada millón de habitantes, un equipo domiciliario por cada 100.000 habitantes y un equipo paliativo en cada hospital con más de 250 camas”.

De hecho, la Estrategia en Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud estima que entre el 50 por ciento 65 por ciento de las personas que fallecen en España necesitarán cuidados paliativos. “Todos los profesionales que atienden a estos pacientes tanto en Atención Primaria como en hospitales deben estar preparados para ofrecer estos cuidados”, ha destacado Pascual.

Además, ha proseguido, en situaciones de complejidad deben intervenir los equipos específicos de cuidados paliativos. La complejidad viene determinada fundamentalmente por situaciones clínicas difíciles como dolores y otros síntomas intensos, urgencias, crisis de angustia existencial, dificultades para el cuidado familiar o conflictos éticos.

Asimismo, durante la reunión ha intervenido el coordinador de la Estrategia Balear de Cuidados Paliativos y coordinador del Grupo de Espiritualidad de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), Enric Benito, quien ha asegurado que el modelo biomédico que predomina en la atención sanitaria en general, e “impregna” también los cuidados paliativos, se ha centrado fundamentalmente en los aspectos orgánicos de la enfermedad y sólo recientemente está apareciendo un interés creciente por explorar y atender las dimensiones subjetivas del proceso de enfermar y de morir.

“El ‘dolor total’ o sufrimiento, tiene aspectos que no pueden ser tratados y aliviados con los fármacos habituales. El dolor y el sufrimiento nos demandan aproximaciones e intervenciones completamente diferentes. El cambio más importante es descubrir que ante el sufrimiento no hay que actuar, no es algo que podamos resolver con un tratamiento, no responde a la categoría de los problemas”, ha señalado Benito.

Dicho esto, ha destacado la necesidad de que en el entorno de los cuidados paliativos se traten a las personas desde una perspectiva “integral”, facilitando las condiciones necesarias para que intentar que el final de la vida sea “sin dolor” y sin “miedo”.

Fuente: Europapress.es