Simposio Internacional de Cardio-Oncología

Los días 18 y 19 de junio la Fundación Ramón Areces de Madrid acoge el Simposio Internacional de Cardio-Oncología: retos asistenciales y de investigación, organizado por la Sociedad Española de Cardiología en colaboración con la Fundación Española del Corazón y la Asociación Española contra el cáncer. La inscripción para participar es totalmente gratuita.
El cuidado de pacientes oncológicos está experimentado un cambio muy importante en los últimos años. Los progresos en el diagnóstico y tratamiento precoz de la enfermedad han permitido aumentar la supervivencia de forma significativa, pero como contrapartida el uso de agentes antitumorales ocasiona daños en el sistema cardiovascular.
El tratamiento oncológico se asocia con un aumento en la incidencia a medio y largo plazo de insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica, hipertensión, arritmias, eventos trombóticos y enfermedad vascular periférica.
En este contexto surge la necesidad de concienciar y formar tanto a cardiólogos como a oncólogos en una nueva subespecialidad: La Cardio-Oncología.
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) siguiendo las directrices de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) está muy involucrada en esta labor de formación y el motivo del Simposio es una puesta al día del estado actual de la Cardio-Oncología.

La organización de este simposio es una buena oportunidad para las compartir inquietudes científicas, asistenciales y docentes. El programa incluye ponencias y mesas redondas de alta calidad científica, con la presencia de profesionales nacionales e internacionales expertos en Cardio-Oncología, un tema novedoso con gran impacto en la calidad y cantidad de vida de nuestros pacientes.
Además un objetivo prioritario es acercar de forma sencilla el conocimiento de la toxicidad por quimioterapia a los pacientes y por ello hemos organizado una mesa conjunta con la Fundación Española del Corazón y la Asociación Española contra el cáncer, invitando a los pacientes a participar en un encuentro con expertos que respondan a sus dudas.
Programa completo. 
Formulario de inscripción. 

“Los cuidados paliativos son un derecho que debe ser atendido”

Ricardo Martínez Platel. Madrid
“Más del 50 por ciento de los pacientes no están informados convenientemente acerca del diagnóstico de la enfermedad en fase avanzada” según destaca Javier Rocafort, director Asistencial del Hospital Centro de Cuidados Laguna. Este es uno de los motivos que les ha llevado a organizar la jornada ‘Reflexiones éticas en la práctica clínica: Toma de decisiones en Cuidados Paliativos y Alzheimer’ que se celebra este miércoles

Javier Rocafort, director Asistencial del Hospital Centro de Cuidados Laguna, y Encarnación Pérez Bret, coordinadora de la jornada.

La coordinadora de la cita, Encarnación Pérez Bret, subraya la relevancia del papel de las voluntades anticipadas en la toma de decisiones frente a la enfermedad. Aunque, “no hay estudios lo suficientemente perfilados en este ámbito,  el dato que se maneja es que hay unas 100.000 voluntades anticipadas registradas en una población de alrededor de 47 millones, por lo que no se llega al 4 por ciento”, apunta Pérez Bret.

Sin embargo, como explica la coordinadora de la jornada “en cuidados paliativos somos partidarios de la toma de decisiones in situ, porque es lo que otorga mayor beneficio al paciente. Se le plantea el problema, las posibles soluciones y nos ajustamos a la que es más acorde con su parecer. Ante estas situaciones, vemos que indicación clínica es la adecuada y tratamos de avalar cuál es la mejor y advertir de los problemas o efectos secundarios que pudieron surgir”.

Encarnación Pérez Bret  comenta que los profesionales “somos partidarios de prever este tipo de situaciones, porque muchos de estos problemas se pueden atisbar. Entonces se le puede plantear al paciente si en algún momento, llegado un punto determinado, qué es lo que le gustaría que se hiciera”. Aunque el testamento vital es una solución a los posibles conflictos que puedan surgir, Pérez Bret  entiende que “las personas cambiamos mucho de opinión. En ocasiones, es muy diferente tomar decisiones en frío y en un estado de salud óptimo a cuando uno está enfermo. Muchas veces las personas se adaptan a las circunstancias y valoran pequeñas cosas. Está bien dejar claras las voluntades anticipadas, pero las perspectivas cambian”.

Una de las medidas que quedaron aparcadas con el adelanto electoral que supuso la llegada del Partido Popular al Gobierno fue una ley sobre la atención al final de la vida.  Pérez Bret ha comentado a Redacción Médica que “según nos han informado, el Ministerio trabaja en una ley de cuidados paliativos. Sería importante que se trabaje en la cartera de servicios y que todos los enfermos que los precisen tuvieran esa atención. Ahora mismo esto no ocurre. En este momento hay 250.000 pacientes que necesitan cuidados paliativos, 125.000 de forma específica, y se llega solo a 60.000. Los cuidados paliativos son un derecho que debe ser atendido. En esa norma también debería figurar la formación de los profesionales, porque ahora mismo no hay nada que regule este aspecto y ello obliga a que cada uno intente buscar su mejor preparación, pero no hay una exigencia de que una plaza laboral esté ocupada por alguien bien preparado”.

Fuente: Redaccion Medica

El Hospital Juan Ramón Jimenez de Huelva activa un nuevo servicio para cuidados paliativos

Un total de 17 pacientes del área de influencia del Hospital Juan Ramón Jiménez han sido inscritos en el nuevo servicio de telecontinuidad dirigido a personas que se encuentran en cuidados paliativos (oncológicos y no oncológicos), con la finalidad de mejorar la continuidad asistencial durante la evolución de su enfermedad.Este programa, que se encuentran operativo desde finales de junio, ofrece a través de Salud Responde y en coordinación con los profesionales del sistema sanitario público andaluz, un seguimiento personalizado las 24 horas del día a estos pacientes que han sido asistidos en la sanidad pública andaluza.
Con el fin de llevar a cabo este seguimiento, el profesional responsable de cada caso facilita la información al cuidador, familiar o al propio paciente, que de forma voluntaria es inscrito en una base de datos donde figuran sus datos personales y los cuidados que debe recibir indicados por su médico. Se trata de una base de datos única de estos pacientes, a la que puedan acceder tanto los hospitales, atención primaria y los equipos móviles de cuidados paliativos.
A través de este nuevo sistema de información desarrollado específicamente para este fin, desde Salud Responde y siguiendo en todo momento las indicaciones dadas por los sanitarios para cada paciente, se contacta con ello cuando sea necesario para comprobar que se encuentran bien y no necesitan atención médica. En el caso de precisar algún tipo de consejo o asesoramiento las enfermeras del Salud Responsa se lo proporcionan y horas después realizarán otra llamada para comprobar si la solución ha tenido efecto.
En el caso de que requieran asistencia, la llamada se derivará al 061 que pone en marcha el procedimiento para la atención del paciente en su domicilio. Al disponer de todos los antecedentes e historial del interesado este sistema permite prestar una atención personalizada y más ágil a pacientes en cuidados paliativos, dado que es posible obviar para del protocolo de preguntas necesario que se realiza desde las salas de coordinación de urgencias y emergencias.
 

María del Carmen Francisco: “Hay que tener consciencia de la importancia de la sanidad pública”

Carmen Francisco · Autor: E. Corrales
Por Alejandra Gil Navarro /Diario Andalucía Información/
La doctora Carmen Francisco es médico de SAS especializada en cuidados paliativos. Entregada completamente a su trabajo, no descuida a su familia ni a sus seres queridos, diciendo que, una de las cosas que más le ha enseñado este trabajo, es a valorar las cosas en su justa medida. “Lo que importa no es la cantidad de tiempo, sino la calidad”, afirma.
—¿Por qué decidió ser médico?
—Yo siempre quise ser maestra, pero por circunstancias de la vida, mi madre murió de cáncer padeciendo mucho dolor, decidí que lo que yo quería hacer a partir de ese momento era paliar el dolor de las personas. Hay personas que tienen muy claro que quieren estudiar medicina para curar a las personas, porque se sienten importantes curando. Pero en ocasiones, no se consigue esa cura, pero sí se puede cuidar. Y esa vocación de cuidado la he tenido siempre.

—¿Qué enseñanza remarcable ha tenido a lo largo de su trayectoria profesional?
—Esto es una escuela diaria. Se ven cosas muy gordas que no siempre aceptas de la misma manera: no es lo mismo ver morir a una persona joven a que se muera una persona mayor. Esas cosas nos afectan, pero nos enseñan mucho. A mí, mis pacientes me han enseñado a vivir. Es una escuela impresionante, porque te hace cambiar tu escala de valores. Por ejemplo, aunque yo me enfado a veces y me duelen las cosas que me hacen algunos compañeros, el enfado me dura cada vez menos. Yo no pierdo el tiempo con gente que no es nada para mí. Me hace ver que no merece la pena estar enfadada y procuro pasar todo el tiempo posible con mis seres queridos y con mi familia. Yo disfruto cada momento y siento que estoy haciendo lo que me gusta hacer, y que estoy en el sitio en el que quiero estar.
—Trabaja con cuidados paliativos. ¿No es duro?
—Es muy duro, pero hay que estar ahí y hay que dar la cara. Desde luego que afecta, porque somos personas. Pero precisamente esos pacientes, son personas que necesitan de mucho cariño y de mucho apoyo. Yo siempre quise cuidar a las personas, y siento que con esto estoy haciendo lo que siempre quise hacer. Yo lo que intento es no llevarme el trabajo a casa. Es cierto que no siempre se consigue así que, si por cualquier motivo estoy preocupada por un paciente, lo que hago es llamarle y preguntarle cómo está, y así quedarme más tranquila.
—¿Cómo está ahora la situación de los cuidados paliativos?
—Ahora es un momento importante para los paliativos porque hemos luchado muchísimo para que todo el mundo tuviera asistencia de este tipo. Que todas las personas pudiera recibir una asistencia a domicilio y no fuera privilegio de unos pocos que, por cuestión de suerte, hubieran nacido en un ambiente que pudiera costearse este tipo de tratamiento. Ahora se está apostando fuertemente por los paliativos desde la Consejería de Salud y, a pesar de la crisis que estamos viviendo, se está haciendo un esfuerzo importante para que los pacientes oncológicos reciban una asistencia a domicilio.
—¿Cree que debe fomentarse la atención a domicilio?
—Por supuesto. Cuando una persona llega a urgencias, y allí le dicen que está mejor en casa, eso es cierto siempre y cuando esa persona esté bien atendida. Una persona no acude al hospital por gusto, acude buscando ayuda y una solución a su problema. Además, una persona que esté bien atendida en casa supone un ahorro, porque una cama en el hospital cuesta mucho dinero, tiene que estar prescrito, como un medicamento, para situaciones en las que se tengan que hacer pruebas o se necesite un material que no se tenga en un domicilio. Pero cuando un paciente está en casa, rodeado de su familia, de sus libros, de sus recuerdos, eso le da una calidad que no se la podemos dar en el hospital. Aunque también es cierto que eso no siempre es posible porque o bien los hijos están trabajando y no pueden cuidar de sus padres, o bien esa persona vive sola… en fin, diversos motivos que hacen que esas personas necesiten cuidadores, y no hay suficientes cuidadores.
—¿Cómo ve el Sistema de Sanidad Público?
—El Sistema de Sanidad Público es la joya de la corona y tendríamos que mimarlo y cuidarlo. Yo soy una defensora de la Sanidad Pública porque es donde tenemos a los mejores profesionales y donde tenemos más medios y tenemos que cuidarlo y utilizar bien los recursos, porque no somos conscientes de lo que tenemos. Estados Unidos, por ejemplo, está ahora intentando poner en marcha la sanidad pública y es curioso, cómo las cosas que nos pasan en nuestra vida, afecta tanto a las decisiones que tomamos en un futuro. La madre de Obama murió de cáncer y, por no tener seguro social, murió muy mal. Aquello le marcó y ahora está luchando porque a nadie más le pase eso. Por eso remarco la importancia de la sanidad pública y hay que concienciar a la gente de eso. El hecho de que te den una factura, aunque no tengas que abonarla, pero que sepas cuánto ha costado el tratamiento, hace que las personas se den cuenta de lo importante que es.
—Pero la gente ¿realmente es consciente de su importancia?
—Nadie quiere hacer las cosas mal, ni los pacientes ni los profesionales. Los profesionales de la sanidad necesitan también sentirse valorados y premiar a aquellos que estén haciendo las cosas bien. Y a los que no, pues habría que ver dónde está el problema y qué se puede hacer por ellos, porque a veces, por sus situaciones personales, no tratan bien al usuario, y ellos no tienen la culpa, han venido a buscar una solución a un problema y se les tiene que tratar de la mejor manera posible. El mundo de la sanidad es muy complicado porque es un mundo donde se interrelacionan personas: usuarios y profesionales. Y está claro que si la joya de la corona es el sistema sanitario, la joya del sistema sanitario son las personas: los profesionales y los sanitarios. Estamos tratando con personas y eso es lo más valioso del mundo.
—¿Qué puede decir ante la noticia de que Pilar Sánchez va a contar con usted para la nueva candidatura?
—Eso es algo que tiene que decidir Pilar, es una noticia oficiosa y que no tengo que decirlo yo. Si a mí me piden ayuda, y me dicen que quieren contar conmigo para ayudar a Jerez y a las personas, pueden contar conmigo siempre. Yo nunca daría un paso atrás. Mi trabajo, mi día a día, se ocupa de personas que están pasando situaciones muy complicadas, y siempre hay algo que hacer, y yo, lo mismo que hago con mi trabajo todos los días, pienso que la situación que estamos viviendo es una situación complicada, pero hay que estar, hay que dar la cara y hay que ayudar a las personas. Entonces yo creo que si podemos hacer algo lo podemos hacer entre todos. Criticar es muy fácil, destruir es muy fácil; construir, muy difícil. Yo creo que todos estamos pasando lo suficientemente mal como para decirle que no a alguien que te está pidiendo ayuda. Yo nunca he dicho que no a alguien que me ha pedido ayuda. Y yo me sentiría muy orgullosa si Pilar Sánchez contara conmigo. Sí que habló conmigo y me dijo que le gustaría contar conmigo, pero no es algo que sea oficial todavía.
—¿Se iría con Pilar Sánchez si se lo pidiera de manera oficial?
—A raíz de esta noticia mucha gente me ha preguntado si dejaría mi trabajo y me iría con Pilar. Para mí, mi trabajo es muy importante, pero veo cosas que podría cambiar si estuviera en otra situación, podría ayudar a más gente. Eso me ha hecho recapacitar sobe qué haría si me lo pidiera. Y sí, me iría e intentaría ayudar a Jerez en todo lo que pudiera. Yo creo que todos deberíamos intentar poner un poco de energía para que toda la vida de los jerezanos fuera mejor. Como en el caso de Obama. Que a una persona se le muera su madre y eso le de fuerzas para intentar ayudar a los demás. Puede salirle bien o mal, pero lo está intentando. El que un afroamericano se convierta en presidente de los Estados Unidos era algo impensable, es un sueño. Y los sueños se consiguen luchando e intentando mejorar la calidad de vida de las personas. A mí lo que me importan son las personas, yo no sé nada de política, pero si la política me da una oportunidad para mejorar la calidad de vida de la gente, ahí estoy yo.
—¿Qué cambios cree que haría si tuviera la oportunidad?
—Creo que lo más importante que habría que cambiar sería la educación y la formación. Lo más importante es dar una formación y una información adecuada en el tema de la sanidad. Hay que informar a la gente desde la educación sanitaria: desde la higiene, hasta prevenir infecciones de transmisión sexual, o simplemente lavándose las manos. La salud en las escuelas es fundamental. Hay que potenciar la salud. Podríamos hacer muchas cosas potenciando la atención primaria y previniendo enfermedades. En el tema de la ley antitabaco, por ejemplo, es cierto que la gente tiene que tener libertad y es lo suficientemente madura como para saber qué cosas le hacen daño y cuáles no, pero yo creo que el tabaco pasa una factura demasiado grande y que hay muchas personas muriendo de cáncer de pulmón.

Legalizar la eutanasia, lejos del interés médico

   Dentro de la profesión la despenalización de la eutanasia está lejos de ser un tema prioritario. Esta impresión ha sido corroborada en una extensa tesis doctoral presentada dentro de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza. Cuanto más cerca está el médico de la atención al paciente terminal menos partidario es del suicidio asistido. Lo que preocupa a oncólogos y paliativistas es que se aprueba una ley nacional de cuidados paliativos que asegure el acceso a esa asistencia.

   Los médicos se oponen en mayor medida que la población general a despenalizar la eutanasia y los especialistas en cuidados paliativos y Oncología son los menos proclives. Miguel Ángel Cuervo, médico internista que trabaja en Cuidados Paliativos en Badajoz, ha presentado su tesis doctoral Actitudes y opiniones de los médicos ante la eutanasia y el suicidio asistido, de la que se extraen las anteriores conclusiones. A partir de discusiones en grupos focales, el facultativo ha realizado un exhaustivo trabajo académico explicado en 400 folios, que ha presentado dentro de la actividad investigadora de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza.

   La investigación cualitativa pone de manifiesto que “gran parte de los profesionales reconocen una deficiente preparación para afrontar los deseos anticipados de muerte de los enfermos en situación terminal”. Y, además, que aunque las razones que esgrimen los pacientes son “complejas y multifactoriales, los aspectos psicológicos, existenciales y sociales tienen más peso que aquéllos directamente relacionados con aspectos físicos, como el dolor”.

   Retos en la atención final
Los profesionales que trabajan con enfermos terminales conocen esta problemática, como se puso de manifiesto en el IX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal), que se celebró el pasado mes de mayo en Badajoz (ver DM del 9-V-2012). Los expertos saben que en el tratamiento del enfermo terminal la dimensión afectiva cobra una importancia capital.

   Harvey Chochinov, psiquiatra canadiense, ha recorrido medio mundo explicando su herramienta para medir el impacto emocional e intervenir ante los retos “psicológicos, existenciales y espirituales” a los que se enfrentan los pacientes terminales. Chochinov estuvo en el Congreso de la Secpal presentando su trabajo ante un auditorio lleno.

   En el mismo encuentro, Josep Porta, del Instituto Catalán de Oncología del Hospital del Llobregat de Barcelona y uno de los mayores expertos en cuidados paliativos de España, abordó otro de los temas que se ponían en evidencia en la investigación de Cuervo: las dificultades del profesional sanitario para entender los deseos del paciente. Sobre esta cuestión, Porta señaló que “el reto futuro de los equipos de paliativos es comenzar a abordar la actuación programada de esta atención”. Porta advertía de la conveniencia de instar al enfermo oncológico en una primera fase de la enfermedad a dejar registrado los deseos, valores y creencias, que quería se respetasen durante la atención médica en su fase terminal. Pero este reto no es fácil, según advirtió el facultativo, porque una persona saludable no piensa en que se va a morir. Como muestra de este razonamiento se mencionan los registros de últimas voluntades, que los expertos en paliativos califican de fracaso porque son muy pocos los que hacen uso de esta posibilidad.

   Perspectiva internacional
Rogelio Altisent, vocal de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), y Javier Rocafort, expresidente de la Secpal, han sido los directores de la tesis doctoral sobre la eutanasia. Altisent ha señalado el valor de la investigación para determinar que “los que entienden de cuidados paliativos no están preocupados de la legalización de la eutanasia, sino de la calidad asistencial que se ofrece al enfermo terminal, y cuanto más entiende el facultativo con más claridad manifiesta esa preocupación”.

   El trabajo ha buceado en la biografía internacional sobre la legalización de la eutanasia y los cuidados paliativos, concluyendo que en países como Holanda y Bélgica, donde esta práctica está despenalizada, existe una amplia documentación a favor de su legalidad.

   Esta semana Francois Hollande, presidente de Francia, ha señalado su intención de abordar la revisión de la ley de atención al final de la vida francesa, en unas declaraciones que han sido interpretadas por algunos medios como la intención de despenalizar la eutanasia. Sobre las declaraciones del presidente francés, Altisent señala que “Francia al igual que España cada poco tiempo renueva su debate sobre esta cuestión, aunque en el país vecino se ha llegado a aprobar una ley nacional de cuidados paliativos, y en España no”. Y es que si una regulación preocupa a los paliativistas, ésta no es la de despenalizar la eutanasia, sino la aprobación de una ley nacional que asegure el acceso a unos cuidados de calidad en toda España y la profesionalización de los médicos que atiendan en paliativos. “Si el Gobierno decide hacer una norma nacional sobre paliativos no tiene más que decírnoslo, porque la Organización Médica Colegial (OMC) y la Secpal tenemos ya un texto elaborado, así que se la daríamos medio hecha.” Altisent deja ahí la propuesta.

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   CONCEPTOS

   La tesis doctoral de Miguel Ángel Cuervo, médico internista, admite que existe una confusión entre sedación paliativa y eutanasia. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) ha definido los dos conceptos. La sedación paliativa es la disminución deliberada del nivel de conciencia del enfermo mediante la administración de los fármacos apropiados con el objetivo de evitar un sufrimiento intenso causado por uno o más síntomas refractarios. Y la eutanasia se refiere a una conducta (acción u omisión) intencionalmente dirigida a terminar con la vida de una persona que tiene una enfermedad grave e irreversible, por razones compasivas y en un contexto médico.

Fuente: Diariomedico.com